el Yoga

por Ernesto Gay

Si algo se nos escapa, como especie y con ‘el progreso’ cada vez más rápido, al mundo de hoy, así generalizando, es la importancia de la mirada interna del individuo, tanto para este y su salud, su viveza y autosatisfacción así como la retroalimentación surgia de la canalización de este poder a los demás por medio de la inspiración, la ejemplificación, revelación de la verdad por medio de la experiencia, la visión de la harmonía ante la máxima expresión del control y coherencia del ser, del individuo, de su cuerpo con su mente y el devenir de sus circunstancias.

En la fase puramente animal, sin consciencia, esta unión se nos antoja más que evidente, y el propio devenir es el perpetuo culto “diremos insconciente” a su propio ser, a su naturaleza, a sus apetitos y oportunidades.
Desde la entrada en juego de la consciencia la ley natural, el manual de uso y prácticas para afrontar el devenir con alegría y salúd, individual  como colectivamente hablando, se vió sublimado por el propio poder, capacidad, de aprendizje tan excepcional “de que se nos fué dotados”. De este modo sucedió que, como especie, pasamos a depender de la educación, la cultura, para realizarnos satisfactoriamente y, tras muchas vidas de evolución natural de la sabiduría tradicional (generacional) se llegó, en culturas como la egipcia, maya, griega, veda, hindú, budista, cristiana, aborigen, … a trascender de nuevo el estadío evolutivo pasando de individuos, animales, de consciencia a individuos o animales espirituales*.
Con la sofisticación de las civilizaciones se pudo ampliar el registro y perdirabilidad de esta sabiduría de la naturaleza y perdira aún la cantidad suficiente para que la evolución siga su _curso/marcha_   (en nada parecida a la historia progresista/evolucionista materialista/socialista).

Cuanto más nos remontamos en la historia más cultos a la naturaleza encontramos y más “culto” o “preocupación/dedicación” por el buen mantenimiento de nuestro sistema corporal y mental, emocional. De los siglos o milenios de tradición hablada y naciente, a través de prueva y error, con la experiencia del culto a los saberes de antiguo … se llega a un dominio del poder individual tan grande y completo que la misión pasa a ser su expansión, evolución del individuo hacia la especie. Y aparecen los Vedas, mejor dicho, se van formando los Vedas, ensallo/error, ensallo/error, error/ensallo, y los Egipcios lo saben y se lo cuentan a los ya preparados. Los gnósticos tratan de introducirlo en la “cultura occidental”.., pero ya el “poder” de Roma, su fuerza, es demasiado grande y la información pasa a estar encerrada, custodiada, censurada y perseguida. Otro tema de diálogo.

Un individuo sólo puede realizarse como tal si es educado como tal o se le dan los medios, y los medios, el camino, el ‘objetivo’ es re-conocer a aquello que trata de conocer para así poder comprender la realidad que se nos presenta y no desencadenar más fataliad a nuestro alrededor. Esto es el ojalá famoso “Conócete a ti mismo..”. Que está perfectamente resumido pero no es tan banal como una primera lectura nos puede dar. Conócete a ti mismo, experimenta, encuentra tus límites, o persíguelos al menos, reconócete. Sólo entendiendo como funciona un ser tan complicado pueden establecerse buenas relaciones “hacia fuera” sin generar desharmonía, confusión, dolor, daño, miedo, karma.
Cuerpo, mente, reconocimiento, relación y control, sentir y dirigir nuestro propio poder, nuestra energía, hasta la última vibración física o mental. Esto intenta ser el Yoga. Con esto el respeto a los demás se convierte en el respeto a uno mismo, y no se falla.

El yoga, la sabiduría “oculta”, lo místico, lo que falta!, es dejar de derramar nuestra energía, nuestra atención, en la vida externa, en estímulos externos, en todo aquello ajeno a nuestra percepción y sabiduría interna, cosas y casos de piel para afuera, y comprender que sin entender y afrontar, completar, el conocimiento y “control”** de lo interno (de lo que nos compone como ‘Ser’ y/o Cosa) no se nos revela lo externo más que como sensaciones burdas y confusión (con perdón), reflejo de dicha confusión y superficialidad con el que conocemos nuestro propio Cuerpo, Ser. Centrar la atención, nuestro presente propio, en las sensaciones y vivencias de piel para dentro, entender lo que ahí sucede e ir tomando las riendas a su debido tiempo para afianzar la construcción de nuestro propio ser y devenir.. y con ello el Universal.
Atención interna, ‘tiempo’ para tí mismo, para atenderte, descubrirte, conocerte, limpiarte, destensarte, reforzarte, nivelarte, harmonizar mental/física/emocionalmente; higiene adecuada, nutrición controlada, respiración consciente, ejercicios físicos, meditación..  cuidados personales perfectamente estudiados para adentrarse adecuadamente en el estudio de los textos sagrados*** y la comprensión de lo superior, la Ley Natural, así como para desenvolverse en la vida social y relacional, donde y cuando sea, de modo satisfactorio (sano, fuerte, realizado, creativo, inteligente, voluntarioso, …). Yoga.
Antiguamente canalizado por medio de la experiencia, de la prácticas más rigurosas que podamos imaginar; donde la vida plena se dedicaba, en muchas y diversas épocas y modos, a desarrollar e implementar, estudiar y mejorar el culto al cuerpo/ser/individui/uno/Uno. En nuestros días y gracias entre el resto de cosas a la revelación de la física cuántica y los progresos occidentales en materia de estudio del ser humano a “todos” los niveles (casi), el yoga en su sentido más humilde y amplio, el yoga de la consciencia, el conocimiento y la responsabilidad. No nos queda más que abrirnos a la revelación de la experiencia.. mirar en la dirección opuesta a donde se nos dijo estos últimos dos mil años y abrirnos amablemente y con seguridad, ánimo y optimismo, a la atención interna, al culto y devoción por nosotros mismos.

El ser humano es el sistema más evoluconado de canalización y transformación de energía de este Planeta, está en nuestra educación y práctica ‘saber’ usarla. La mala o excesiva/deficiente alimentación la sepultan, el miedo y los deseos la entierran más y más, no permitiéndole manifestarse, agotándola desde la más tierna infancia. La malgastamos y nos malgastamos; enfermamos, envejecemos prematuramente, nos enfadamos y llegamos a excretarnos de miedo, suicidarnos. …sólo porque unos pocos, con la fuerza de sus manos y piernas, guardaron en “la perdida” Arca de la Alianza la ‘mirada interna’, reservando su sabiduría para ellos, y vendieron la moto de la ‘mirada externa’ convirtiendo a la anterior en indecente, inmoral, prohibida y perseguida.
Mucho tiempo oprimidos mentalmente haciéndosenos vivir una profunda y compleja fantasía, ahora doblegando nuestro cuerpo por medio de la desmesura; empachos, gula por un lado y hambre, desnutrición infantil masiva por el otro. Grados opuestos pero igual de alejados del centro, de la diana, de la rectitud, la libertad, el tao.
Con el arduo trabajo elaborado por siglos de imperios amaestrando dóciles y domesticables humanos, sólo nos queda la vía del cambio de dirección.. de la comodidad a la responsabilidad, de la actividad a la calma, de la reflexión a la contemplación, del tranmitir al recibir, de irnos hacia fuera.., a venirnos cada más y más hacia dentro y construir desde ahí.

Conócete a ti mismo y el todo te será revelado, siente cada ser de tu ser, cada célula, cada respiración, desenreda tus penasmientos y déjalos fluir….,  ..serás dios, para contigo y para lo demás.

Lo podemos ver aún en, penosamente cada vez más escasas, reminiscencias de esos modos ancentrales de vida humana que la “ciencia” se encargó de menospreciar; quechuas, aborígenes australianos, bosquimanos, pueblos de las islas del Pacífico y/o las viejas costumbres aún vivas  en India, Pakistán, China, Nepal, Tibet, Bután, aún muchas costumbres de nuestros pueblos celtas.. todos ellos guardando un culto al cuerpo y a sus ideas/impulsos/deseos/… dioses para ellos, su harmonía con el entorno y crecer en sabiduría y valía dentro de uno mismo y de la comunidad. Si había medios = había Paz, crecimiento global por la asimilación de cada individuo (en crecimiento constante) dentro del grupo social y general de su devenir desde los primeros instantes (previos ya al parto). Al sentir la “responsabilidad” de uno consigo mismo y de ahí a la responsabilidad con el grupo y para con todo, estará listo para continuar su camino dentro de la comunidad, pero ahora ya como un adulto más… e ir encajando y saboreando todas las experiencias y presentes que nos aguardan. Presentes que en su transcurrir nos crean la ilusión, el espejismo del futuro.
Los egípcios instruían a los más propicios para superar su respectiva iniciación, muerte y resurrección, y así demostrar ser merecedor de emprender por sí mismo el camino “opuesto al bulgar, hacia fuera”, interior hacia lo Eterno.
Los Griegos, Espartanos, Gnósticos, Esenios, pueblos tribales, aborígenes, …. rendían culto al cuerpo y a la mente, los sometían a pruebas o entrenamientos para desarrollar así su objetivo, el lado espiritual, adulto, trascendental del ser. “”Elevarse al Panteón de los Dioses””.
Legados en los Ideales Olímpicos de la Grecia Clásica, o a través del desarrollo del saber y la lógica, por medio del ascetismo más riguroso o de la fé, siguiendo leyendas y antiguas recetas o tradiciones remotas, ….., todos conocían o vivían bajo el culto a la Naturaleza, al ser, a nosotros mismos, y, los más avanzados sobretodo, al yo interior enlazador del todo.  Todos sabían que detrás de la maduración como individuo; de la consecución de habilidades, conocimientos básicos para la autosuficiencia y bienestar personal, adquirir la capacidad de independencia y autonomía, conocer el medio y las estaciones.. controlar, tomár consciencia de nuestra energía,  encauzar la energía propia en el fluir de la naturaleza social de nuestra especie… sabían que detrás del culto a lo que biológicamente, natural, físico/químicamente, energéticamente somos, está la llave al plano siguiente de evolución de nuestra especie, el de la emoción, el sentimiento, la sensación, el AmOr, la trascendencia de lo racional a lo consciente, lo supremo, divino, la expresión máxima del AMOR.

*espirituales; que se reconocen y reafirman a cada momento dentro del “Ser Universal”, del Uno, como parte y, a su vez, representación del Todo.
**”control”; dominio y consciencia de sí en un grado mínimo para salvaguardar un estado óptimo de salud (según circunstancias).
***sagrados; escritos desde la consciencia Universal del Ser, para la consciencia Universal del Ser

Pd; estas palabras más y menos debidamente encadenadas atienden a un diálogo que el Universo parece querer guardar para consigo y al que a mi, de todo corazón agradecido, me trajo para cuidarme y guiarme. como diágolo del Universo compartido conmigo, lo comparto abierto abierto en cada espacio a ser continuado y enriquecido, si bien mediante contraste, complementación de información básica, sobretodo a modo práctico y vivencial, haciéndonos partícipes de su relevancia y trascendencia, de su eficacia, por medio de la propia experiencia,  , modo único de verificación.
Todo con Vosotros, Teto.

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